Dehesa de Los Llanos cumple con altos estándares de calidad.

Nuestra producción está totalmente integrada: somos agricultores, ganaderos y queseros. Cuidamos minuciosamente todos los procesos que integran este proyecto, desde la alimentación de los animales, su bienestar, el ordeño y su proceso higiénico, así como todas las fases de fabricación.

Nuestra quesería utiliza exclusivamente leche de la propia ganadería y somos muy rigurosos con los procesos de fabricación. Se trata de un producto que no lleva ningún tratamiento térmico y por ello la leche mantiene intactas todas sus propiedades. Obtenemos un resultado único, con todos los aromas y sabores que aporta la leche cruda y con propiedades alimentarias añadidas, ya que las vitaminas liposolubles (A, D y E) permanecen intactas, favoreciendo la asimilación del calcio. Esto no ocurre en los quesos pasteurizados.

A partir de los primeros 60 días de maduración la destrucción de los gérmenes nocivos se lleva a cabo de manera natural, y el riesgo disminuye cada día extra que pasa, hasta ser prácticamente inexistente. Nuestras tres curaciones son quesos madurados que salen a la venta tras este periodo.

Por otro lado, toda nuestra producción está controlada por el laboratorio de la Denominación de Origen, quien analiza y certifica la sanidad y calidad de nuestro queso; además tenemos las certificaciones BRC e IFS.

En nuestro procedimiento de control interno se examinan todas las partidas para comprobar la ausencia de patógenos como E. Coli, estafilococos, Listeria y Salmonela. A lo que se suma el minucioso análisis de laboratorios independientes, dándonos una garantía absoluta.

 Consumir nuestro queso no solo es saludable, es seguro.